Done is better than perfect?
Subes tu primer vídeo a YouTube.
12 visitas. 9 son tuyas.
Si te suena, bienvenido al club. Yo también lo he vivido, con YouTube y con otras cuantas cosas.
Hay una frase que nos repetimos todos los que hemos estado en esa situación: “done is better than perfect”. En general estoy de acuerdo. Los que sois mínimamente exigentes con lo que hacéis, seguro que tenéis cajones llenos de proyectos que no han visto la luz “porque no están al nivel”.
Pero el aforismo esconde una suposición que falla en un caso muy concreto.
Funciona bien cuando nadie espera nada de ti, cuando no hay un “nivel” con el que comparar. Sacar algo mediocre es mejor que no sacar nada, porque el feedback que recibes y tu aprendizaje te ayudan a calibrar.
La cosa cambia cuando hay un mercado, un estándar marcado por productos o creadores que llevan años puliéndolo.
Ahí “done” no es suficiente.
Si quiero hacer el próximo Duolingo, hay cosas que los usuarios dan por supuestas: racha diaria, gamificación, UX sin fricción. Son el baseline. Si mi app no los tiene, no es que sea peor. Es que no existe como opción.
En YouTube es igual. Si mis vídeos no están muy por encima de la media, no tengo 12 visitas porque mi contenido sea flojo. Tengo 12 visitas porque no he llegado al estándar de lo que el espectador espera.
Hay proyectos que fallan por no salir. Y otros que salen… pero no pasan la nota de corte.
Nos leemos
